NIGHTWISH,
ESTADIO OBRAS, 27 DE NOVIEMBRE 2004

Era muy esperada
la presentación de la banda finesa Nightwish en Buenos Aires.
Tarja y sus chicos se encuentran en su punto mas alto de popularidad,
no solo en nuestro país sino en el mundo entero. Su ultimo CD,
ONCE, fue número uno en ventas en Europa, de la mano de los singles
"Nemo" y "Wish I had an Angel".
Fue en este marco que a las 22:30 de la noche del sábado se apagaron
las luces de Obras, lleno a mas no poder. El escenario estaba decorado
con un fondo que reproducía la tapa de ONCE.
Para comenzar, la banda abrió con "Dark chest of wonders",
primer tema del último disco. Esto era un preámbulo del
o que iba a ser este concierto. Casi en su totalidad el grupo tocó
temas del nuevo CD, ONCE. Aunque el publico comenzó a arder con
el primer clásico, el espectacular "Phamtom of the Opera".
Hay que resaltar de Nightwish el carisma de sus integrantes y la especial
conexión que tienen con sus fans. Sonrisas cómplices y
saludos de los artistas son cosa común, aunque nunca llegan a
la demagogia.
Luego de algunos problemas de sonido con el micrófono del bajista
y cantante Marco, el primer break, con el primer cambio de vestuario
de Tarja (en total fueron cuatro). Allí, quedaron solos los varoncitos
de la banda y ametrallaron con un cover de Megadeath, que la gente agradeció.
El regreso de la diva se dio con "Wishmaster".
En la segunda mitad del show, la banda apareció con la clásica
camiseta de la selección argentina de futbol. Tarja aclaró
"No en todos los países hacemos esto..." ganándose
la ovación de la gente. Y es que todos saben que a la cantante
la une algo especial con nuestro país, ya que su esposo es argentino
(compatriota afortunado!).
El final con el hit "Wish I had an Angel". Saludos y telón.
En lo particular me quedaron ganas de escuchar algún viejo tema
como "She´s my sin" y otros, pero fueron una hora y
cuarenta y cinco de pura emoción. Y todos nos fuimos con una
sonrisa.