Volver a Inicio


Góticos sin Edad

Por Miss K

Don Iñigo era compadre de mi abuelo; era un vasco anarquista, agnóstico y cabeza dura, solterón por decisión, jubilado de la industria pesquera, que había escapado de la Guerra Civil Española cuando tenía 16 años... razón por la cual, en la época de la cual hablo, a fines de los ´70, pasaba los 60 años. Había sufrido persecución, tortura, hambre, pérdida de seres amados... Había sufrido en serio...
Siempre me saludaba con cortesía, razón por la cual yo hacía otro tanto. Me trataba siempre de "usted", aunque yo tenía menos de diez años. Era agnóstico, pero sabía muchísimo de religión; leía a Rilque, a Poe y a García Lorca. A veces hablaba de historia, y le encantaba contar con lujo de detalles acerca de la Inquisición Española, relatos que yo escuchaba con verdadero interés. Odiaba la mediocridad de conocimientos de ideas y de pensamientos. Era un hombre realmente educado y culto, aunque apenas terminó la primaria.
Siempre estaba vestido de negro, invariablemente, tanto en invierno como en verano, aunque hubiese una temperatura de 40° a la sombra.
"-¿Por qué está siempre vestido de negro?-" me animé a preguntarle una vez
"-Porque estoy de luto"- me contestó.
"-¿Y quién se murió?-"
"-Nadie...-" me dijo, con una expresión tan sombría que aún la recuerdo "-Estoy de luto por mí mismo, porque perdí mis ideales. Estoy de luto porque mis sueños han muerto, porque los hombres han matado al niño que alguna vez hubo en mí-"
En ese momento no entendí nada. Tampoco me importó demasiado hacerlo...
Algunos años después, yo también comencé a vestirme de negro, llevando un luto que me acompaña toda la vida. Las razones, en parte fueron muy distintas, y en parte fueron parecidas a las de aquel vasco malhumorado y hosco.
Don Iñigo mantuvo su luto y su actitud hasta que se murió, a los 80 años largos...
Hoy, mirando algún informe sobre "tribus urbanas" en la televisión, escuchando llamarse góticos a algunos que odian leer otra cosa que no sean comics japoneses, viendo se disfrazan de vampiros gastando cientos de billetes en el mercado de consumo, me doy cuenta de que en realidad, Don Iñigo siempre fue un verdadero y genuino gótico... Un gótico de 30,50, 80 años...

Miss K.