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Drácula en la Literatura
Stoker, que jamás había estado en Transilvania, había oído hablar sobre el extraño personaje que fue Vlad "El Empalador", por lo que decidió inspirarse en él para escribir su más famosa novela y sobre la cual se han hecho multitud de adaptaciones al cine, así como publicaciones sobre el tema del vampirismo, siempre inspiradas o relacionadas con el personaje que creo Stoker. Para ello se documentó (no muy a fondo) en la Biblioteca del Museo Británico, conoció algo acerca de las leyendas sobre "chupasangres", es decir, vampiros y supo que para acabar con un cuerpo "no muerto" era necesario clavarle una estaca en el corazón para que definitivamente dejara de vagar eternamente, atormentando la vida pacifica de las gentes. De esta manera fue adquiriendo un limitado (pero no escaso) bagaje de conocimientos sobre el tema. No cabe duda de que también debió de tener presente a la sanguinaria viuda del general Ferencz Nadasdy, ávida de sangre, en la vana pretensión de conservar juventud y belleza. Sin embargo, la idea original de Stoker es no extenderse en la narración de la novela, lo cual se refleja en la mejor calidad de los primeros capítulos de la novela, que han servido de base (como ya he comentado antes) a numerosas adaptaciones teatrales y cinematográficas, y como se lee en El gran libro de lo asombroso e inaudito: "...A partir de entonces, a partir del teatro, la novela, el cine y las películas que hoy ofrece la televisión, el conde transilvano, bebedor de sangre, ha dado vida al vampiro... al menos ante el gran publico...". |